Mi top 5 de comedias románticas

Por Julia Muñoz

El género de comedias románticas tiene una mala fama. Se ve normalmente como un género menor, específicamente dirigido a mujeres, y que no debe ser tomado muy en serio. Creo también que este prejuicio y mala fama no tiene ningún sustento y que está atravesado por una mirada machista. En realidad, esto no es nada nuevo. Por mucho tiempo, y hasta el día de hoy, se consideró que el género literario de novela romántica también sólo podía ser del interés de las mujeres, y con ello, se le restaba seriedad e importancia a estos libros.1 Decir que sólo a las mujeres le gustan las comedias románticas, que es el equivalente femenino de la pornografía, o que todas las tramas son iguales y no plantean ningún aporte creativo importante, es parte de este prejuicio.

Lo cierto es que, como todo en la vida, hay buenas y malas películas románticas. Hay novelas románticas mejores que otras. No es el género lo que define la calidad de las producciones artísticas y este prejuicio deberíamos eliminarlo. Así como hay muchas películas románticas bastante aburridas, también hay unas que han sido atrevidas ya sea por la forma de contar la historia de amor, por cómo representan a sus personajes, o por los recursos narrativos que utilizan. Aquí compartiré cuáles son mis cinco comedias románticas favoritas, y mencionaré brevemente por qué son películas que valen mucho la pena.

5. Síntonía de amor (Sleepless in Seattle, 1993), Nora Ephron

Esta película es dirigida y co-escrita por una de las autoridades del género, Nora Ephron. Los protagonistas son Meg Ryan y Tom Hanks, quienes repetirían la dupla después en la película (también de Ephron) de “Tienes un e-mail.” Esta película me gusta por varias razones, pero tal vez una de las principales es cómo es una comedia romántica que juntará a nuestros protagonistas sólo hasta los últimos minutos. En realidad, vemos muy poco por no decir que casi nada de la interacción entre Ryan y Hanks. Aquí las circunstancias y sus respectivas patologías son los que los mantienen separados durante toda la película. Pero incluso cuando vemos a los dos personajes por separado, podemos apreciar cómo cada uno sin saberlo busca y quiere al otro, cómo parecieran estar buscando algo diferente a lo que están viviendo. ¿Y encontrar esto que están buscando en el observatorio del Empire State, como un homenaje a la clásica An Affair to Remember? Para mí, es el cierre perfecto. Una locación mágica que pareciera confirmar que el destino de nuestros dos protagonistas era estar juntos, incluso cuando ellos lo ignoraban por completo.

4.  10 cosas que odio de ti (1999), Gil Junger 

Esta película sigue muy de cerca la trama de la La fierecilla domada, de Shakespeare. Nos relata una historia sobre dos hermanas muy distintas entre sí, con sus diferentes intereses y desencuentros románticos. ¿Razones por las que me gusta mucho esta película? Sus protagonistas. Por un lado, Kat es un gran personaje principal femenino —interpretado por Julia Stiles— que escucha música (The Raincoats) que le permite encontrar una identidad más allá de la escuela y su vida cotidiana, le apasiona la literatura, está en busca de su propia voz soñando con ir a la universidad lejos de su hogar y, sobre todo: es un personaje abiertamente feminista que no es bidimensional, que afortunadamente no se estanca en representar estereotipos sobre cómo es un personaje femenino a quien le preocupa la representación y la voz de las mujeres en un ambiente artístico. Por otra parte, Heath Ledger es ya una gran razón para amar esta película. Incluso cuando algunos de sus momentos clave son las típicas escenas en las que el protagonista realiza un “gran gesto” para recuperar a su interés romántico, Ledger hace que cada una de estas escenas resulte carismática y entrañable. No es el primero, ni será el último en cantar Can’t take my eyes off you, pero él hace que su versión de la canción sea una de las escenas más memorables de la película. 

3. Harold y Maude (1971), Hal Ashby

Tal vez esta película no es apta para todos los gustos. Y qué mal que esto sea así, pero es cierto que es una historia que se atreve a ir a situaciones y personajes que casi nunca vemos representados en la pantalla. Harold es un chico de 18 años que finge su propio suicidio cotidianamente y está harto de vivir. Maude es una mujer de 79 años que está enamorada de la vida. Ambos se conocen durante un funeral, porque a ambos les gusta atender funerales en su tiempo libre. La figura del funeral es la metáfora de dónde se encuentran estos personajes: el cruce entre la muerte a la que Maude se acerca y que Harold desea; con la vida que Maude ama y la que le queda a Harold por vivir. Es una historia de amor nada convencional, con personajes sinceros consigo mismos, sus patologías y sus limitaciones. Es una historia sincera, cruda y arriesgada sobre lo que es enamorarse de alguien más allá de la edad, de las circunstancias y del mundo. Y a todas estas virtudes se suma el hermoso soundtrack de Cat Stevens, que no se pueden perder. 

2. La rosa purpura del Cairo (1985), Woody Allen

¿De qué nos enamoramos cuando nos enamoramos de alguien?, ¿cuál es el verdadero objeto de nuestro enamoramiento? Cualquiera que haya estado enamorado sabrá que a veces nos enamoramos de la idea de alguien más, de lo que proyectamos en esa persona, lo que creemos que representa para nosotros y nuestra vida: cambio, estabilidad, liberación, emoción, etc. Si ya vieron nuestro especial dedicado a las comedias románticas —y espero que así sea—, saben que en muchas comedias románticas se enfatiza este contraste entre la expectativa y la realidad. Cada cabeza es un mundo, y en una relación amorosa a veces estos mundos no se encuentran incluso si las dos personas están juntas. Esto es lo que le ocurre a la protagonista de La rosa…, Cecilia, quien enamorada del cine, confunde sus intereses románticos con su propio enamoramiento de qué es el amor. La distinción entre la ficción y la realidad es un personaje más de esta película, en donde los (des)encuentros amorosos se dan entre idealizaciones, personajes y fantasías.   

1. Piso de soltero (The apartment, 1960), Billy Wilder 

Para mí, esta es la mejor definición sobre qué puede llegar a ser una gran comedia romántica. Bud (Jack Lemon) es un personaje que siempre antepone las necesidades de otros a las suyas. Continuamente pisoteado en el trabajo, un día se fija en una de las chicas que trabajan en los elevadores de su oficina. Ella es Fran (Shirley MacLaine), quien actualmente se encuentra en una relación con el jefe de Bud, Sheldrake. Fran espera continuamente que Sheldrake deje a su esposa para al fin estar con ella, pero esto, por supuesto, nunca ocurre. Una de las razones por las cuales amo esta película es porque nos muestra a dos personajes vulnerables y solos, cuya historia de amor es sobre todo un relato sobre cómo aprenden a cuidarse y valorarse ellos mismos, para posteriormente poder estar juntos. Es un hermoso relato en donde ambos personajes son invisibles para el mundo hasta que se encuentran. Con su amor, cada uno encuentra a alguien que los ayuda a quererse, y así protegerse de los abusos del mundo.  

SEGURO TE INTERESA: CineAutopsias Podcast de Cine. Episodio 37. ¿Comedias Románticas?

¿Cuáles serían tus comedias románticas favoritas? Cuéntanos en los comentarios, ¡te leemos!


¡Comparte esta entrada en tus redes sociales!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Tumblr
Tumblr

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *