Los Tigres del Norte: representación y esperanza

Por Alberto Ruiz Méndez

El diez de enero de 1968 Johnny Cash subió a un improvisado escenario en la cafetería de la prisión de Folsom, con su tradicional saludo “Hola, soy Johnny Cash” y al rasgar los acordes de su obra maestra “Folsom Prision Blues” dio inicio a uno de los conciertos más importantes en la historia de la música. La grabación de ese concierto titulada Johnny Cash At Folsom Prision se convirtió para Cash en una declaración de principios en su lucha por los derechos de los reos y por la reforma del sistema penitenciario para que éste facilitara la redención y la reinserción de los convictos. Siempre vestido de negro en una ocasión declaró: “Visto de negro por los pobres y los hambrientos, por el reo que ha pagado de largo su crimen” y es que para Cash “todos vivimos en nuestras pequeñas prisiones. Y las historias de que aquellos que están en la cárcel dicen mucho de nosotros que, aun no estándolo, nos encontramos igual de enjaulados.” El country de Cash salió de las regiones rurales del sur de los Estados Unidos para representar a todos aquellos que saben que no pueden ser libres.

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Cincuenta años después la prisión de Folsom sigue siendo un lugar para aquellos que “se han perdido en el camino”, pero su población ha cambiado: el 38% de los hombres encerrados son latinos; el 27% son blancos y el 29% son afroamericanos y, aunque los motivos por los que están presos pueden ser los mismos que hace cincuenta años, para ese 38% la música que los representa, la que cuenta sus historias, la que expresa sus emociones y que les da alegría viene de Sinaloa y se ha forjado con base en crisis económicas, crimen organizado, trabajo duro, amor, traición, migración, deportación pero sobre todo esperanza y todo ello representan Los Tigres del Norte.

Cincuenta años después del concierto de Cash, la agrupación mexicana visitó la prisión de Folsom para continuar el trabajo hecho por el cantante de country. Inspirados por la labor tanto musical como social de Cash, Los Tigres del Norte comprendieron la importancia de su música para una amplia comunidad latina que requiere sentido de pertenencia y representación aun estando presos. El documental, dirigido por Tom donahue, no sólo nos muestra las motivaciones del grupo norteño para actuar en la prisión sino que ofrece una experiencia inmersiva al darnos a conocer algunas historias de los que están encerrados, tanto hombres como mujeres. Y aunque parecería que esas historias están ahí para hacernos compadecer a los reos y sentir rabia por un, a veces, injusto sistema penal, lo cierto es que nos hace comprender la función de la música como representación de las vidas que no han perdido la esperanza de ver la luz del sol fuera de las rejas. En ocasiones puede parecernos que la música de Los Tigres del Norte tan sólo habla de puertas negras, de carros rojos, de mesas del rincón en las cantinas; pero el documental nos muestra que sus letras están más cerca de representar a todos aquellos que han dejado su país en busca de un futuro mejor pero que se han tenido que conformar con vivir en las sombras.

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“Folsom Prision Blues” de Johnny Cash ayudó a visibilizar a los marginados y es un estandarte para aquellos que parece no se merecen la ayuda de los que estamos libres; con sus canciones -“De paisano a paisano”, “Tres veces mojado”, “La bala”, “La jaula de oro”, “Mi sangre prisionera”, entre otras- Los Tigres del Norte se han convertido en el símbolo que representa una nación que está dispersa y que vive con miedo tanto en sus países como fuera ellos: América Latina; pero que no por ello dejará de luchar por su sueños, por sus derechos y, sobre todo, por sus familias y un futuro mejor. Pero mientras trabajan para llegar a esa meta o se alejen de ella si “se desvían del camino”, no estarán solos porque siempre encontrarán en alguna canción de Los Tigres del Norte sus historias, sus miedos, sus amores pero sobre todo encontrarán representado el sentimiento que une a todo latinoamericano: la esperanza aunque sabemos “que no hay espacio/para mi en ese vagón/porque ya tengo asumido/que jamás voy a salir de esta prisión”. 


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