Game of Thrones. Temporada seis. Gracias por sostener la puerta.

Por Angélica Velázquez

Estoy disfrutando hacer este recorrido inverso porque cada temporada va mejorando con respecto a la posterior, y la temporada seis está considerada en muchas listas como la mejor de todo el universo Game of Thrones. Hasta antes de empezar esta reseña, yo hubiese coincidido al 100% con esta afirmación. El problema es que la volví a ver y hoy soy más crítica, una vez que conozco el final puedo ver los cabos sueltos y los personajes que no aportaron a pesar del potencial que parecían tener.

Pero volvamos al momento en que la vi por primera vez. Estaba felizmente casada con un hombre que tenía por defecto sentirse guionista y anticipar siempre lo que esperaba que pasara, cuando le atinaba decía algo así como: “ya ves, es bien predecible”; cuando no se ponía a desarrollar tres versiones diferentes que pudieron ser mejores a lo que en realidad ocurrió. En particular en esta temporada, ni le atinaba a nada, ni se arriesgaba a sugerir cómo “hubiese sido mejor”. Lo que quiero decir con todo esto es que lo que vimos: fue sublime.

La segunda vez la vi con mi hija, a quién le insistí mucho para que viera la serie, y se resistió por años pero cuando por fin me hizo caso vimos de corrido las temporadas 1 a 6 y se enganchó, se volvió súper fan. Verla por segunda vez me sirvió para ligar algunas situaciones de temporadas anteriores, pero mi impresión siguió siendo la misma: todo era impecable.

TE PODRÍA INTERESAR: Game of Thrones. Temporada Siete. El invierno llegó

Para escribir esta reseña la vi por tercera vez, la disfruté mucho y me volví a estremecer con la escena del flashback con el mozo de cuadra de los Stark, me gustó recordar que sí se puede alterar el pasado, entre muchas otras escenas visualmente impactantes; pero también empecé a ver sus defectos, por ejemplo: en esta temporada por primera vez la muerte no es irremediable, lo festejé y lo sigo aplaudiendo -el resucitado me cae bien- pero hasta ahora noté que regresa a la vida como quien vuelve de una cruda: un poco desubicado, un tanto maltrecho, pero a nadie le parece sospechoso que esto pase, a pesar de que el gran enemigo son los muertos que regresan, nadie se cuestiona si este muerto es confiable o que consecuencias tuvo que volviera de la muerte, él se vengó de los que lo mataron y a lo que sigue. 

Cuando la serie duraba 10 capítulos por temporada, nos acostumbraron a que el capítulo 9 siempre era épico y en esta temporada, con 10 millones de dólares de presupuesto y una impresionante producción que los hizo ganar 6 Emmys (mejor dirección, guión, maquillaje, efectos visuales, edición y mezcla de sonido), nos trajeron la que para mí sigue siendo la mejor batalla vista en la pantalla. ¡Seis Emmys sólo por este capítulo! La tensión se siente desde el primer minuto y logra momentos asfixiantes, definitivamente uno de los mejores capítulos de la saga, con mucho horror, poder, sangre y muchas cosas que saldar en el campo de batalla; y para rematar la derrota de uno de nuestros odiados villanos (no sin antes dejarnos su último ejercicio magistral de crueldad) y la venganza de su otrora víctima. Y es que como dijo su creador George R.R. Martin “la historia está escrita en sangre, es una mina de oro”.

TE PODRÍA INTERESAR: Game of Thrones. ¿El gran final?

Aunque para venganzas tenemos el episodio final, una revancha muy esperada después de las humillaciones sufridas. El Gorrión Supremo con todo y su superioridad moral, se metió con la persona incorrecta y a Cersei no se le puede subestimar. Ella jugó el verdadero juego de tronos: ganar o morir, sin importar el precio que tuvo que pagar. ¡Mala idea unir religión y poder! y es que aquí nos hacen una radiografía de hasta dónde puede llegar lo más brutal y lo más salvaje del ser humano y, lo peor, la figura materna no es ajena a esta barbarie. Las madres mueven sus fichas, manipulan, luchan, sobreviven y protegen a los suyos; no importa si engendran a futuros reyes, a bastardos, a dragones o sombras asesinas. Y es que a todos nos gustan los héroes, pero cuando ya no hay esperanza, cuando perdimos lo que más amábamos, si ya nos quitaron la última oportunidad para hacer las cosas correctamente ¿qué eligen: el perdón o la venganza?

Y por cierto, para los que me han comentado que esta serie es para millennials, les cuento: mi papá tiene 85 años y también es muy fan.


COMPARTIR

¡Comparte esta entrada en tus redes sociales!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Tumblr
Tumblr

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *