Game of thrones. Temporada cinco. Shame!

Por Angélica Velázquez

La quinta temporada de Game of thrones está basada en dos libros de la saga: Festín de cuervos y Danza de dragones, y además de condensar los libros 4 y 5 de George R. R. Martin, los artífices de la serie de HBO metieron varios giros y desviaciones que no estaban ahí, entonces, ¿por qué me pareció que en esta temporada no pasan muchas cosas? Porque al compararle con el ritmo acelerado de las temporadas 8, 7 y 6, ésta se ve más bien irregular.

La televisión y los libros son medios muy diferentes y requieren cosas diferentes. En esta temporada HBO agotó el material original, las adiciones y omisiones son inevitables cuando haces una adaptación de un medio a otro, y los seguidores incondicionales de los libros tenían motivos de sobra para indignarse ya que condensar más de 1700 páginas en 10 horas, hizo que se abarataran las líneas argumentales de algunos personajes importantes, pero seguro que también quitaron mucha paja y redundancias enfocándose en arcos argumentales más coherentes, bueno, en algunos casos porque en esta temporada los personajes están dispersos, más que nunca, pero justo es el precedente para lo que está por venir donde las líneas argumentales empezarán a converger.

TE PUEDE INTERESAR: Game of Thornes. Temporada Seis. Gracias por sostener la puerta

En esta temporada mis escenas favoritas no fueron las de grandes batallas, sino las de grandes conversaciones, artificios de miradas, segundas intenciones, tonos irónicos y sonrisas diabólicas, como la que tuvieron las reinas: reina mamá ve como la nueva esposa del rey-niño ya entendió que ahora ella tiene el control del rey (si, hablo de lo que consigue en la cama) y el amor del pueblo, ¡por supuesto que mamá no lo iba a permitir! También da gusto escuchar la lengua afilada de mi personaje favorito, al que estará dedicada buena parte de mi reseña sobre la temporada cuatro.

“Pobre Cersei” son palabras que nunca imaginé pronunciar, pero la caminata de la expiación fue dura de ver, y es que, para una mujer sin corazón, la humillación y la violencia -más psicológica que física- a la que fue sometida por los fanáticos religiosos fue un castigo brutal y eso que sabemos que el único “crimen” que confesó, no es ni de lejos lo peor que ha hecho. Pero ¿cómo se le salió de las manos la situación? Pues hubo varias razones, la corona le debía dinero a la Fe y a cambio de la condonación de la deuda dejó que la Fe se restaurara, misma que no había existido en el reino por siglos, cuando ya habían causado problemas. Luego el nuevo Gorrión Supremo, arresta a la reina Margaery, acusada de adulterio y traición, pero luego de torturar al testigo, resulta que confiesa que Cersei lo hizo mentir; cuando Cersei se acerca al septo, la arrestan y la apresan por los mismos cargos que a su nuera, pero esta vez son reales. A Cersei no le salió la venganza contra su nuera, pero más allá de eso, vemos a un Gorrión envalentonado, muy empoderado y con una influencia que pronto se volvió incontrolable y como él mismo le dice a Lady Olenna cuando ella trata de sobornarlo y amenazarlo: “Toda una vida de riquezas la ha dejado ciega de un ojo, ustedes son los pocos, nosotros los muchos… y cuando los muchos dejen de temer a los pocos…” (¡Ouch!).

TE PUEDE INTERESAR: Entre el oído de Mozart y la mirada de Bergman

Para el final de temporada, después de 49 capítulos totales, cuando crees que ya nada te puede sorprender, que tu corazón ya está endurecido y puedes ver morir a cualquiera; otra vez te ves gritando frente a la pantalla “No, ¿por qué?” Así es la magia de Game of Thrones y su capacidad de dejarte intrigado por un año entero.

En esta temporada la polémica se centró en la excesiva violencia contra la mujer, y pues sí, hubo violaciones, la caminata de la expiación, abuso de menores, el sacrificio de una niña a los dioses, el asesinato de otra por venganza; es un tema polémico porque es una fantasía de corte medieval y la época medieval no era precisamente benévola con las mujeres, pero en mi opinión, en esta serie las protagonistas femeninas siempre han tenido un rol crucial, sin mostrarlas sólo como objetos, como trofeos o como personajes desechables o de segundo nivel. Ustedes qué opinan, ¿está justificada la violencia como reflejo de la época o solo se explota para vender más?


COMPARTIR

¡Comparte esta entrada en tus redes sociales!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Tumblr
Tumblr

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *